hola solo quería dejar una foto curiosa que encontré por ahí, es difícil cambiar mentalidades pero creo que es posible saludos.....
Estimados alumnos: La idea principal de este Blog es que podamos compartir ideas sobre temas importantes en el area de la Salud y Seguridad Ocupacional, algunos de los cuales no forman parte de su malla curricular. Los invito a comentar los temas puestos en discución y a proponer otros, atingentes a las temáticas que nos convocan. Con afecto Su Profesor
viernes, 7 de diciembre de 2012
A la sombra
hola solo quería dejar una foto curiosa que encontré por ahí, es difícil cambiar mentalidades pero creo que es posible saludos.....
jueves, 29 de noviembre de 2012
Trabajador pierde dedo y Dirección del trabajo multa a empresa
http://www.chilevision.cl/home/content/view/431929/81/
Queridos compañeros encontre este video en internet me gustaria que pudiesen verlo, dar a conocer su punto de vista y tambien seria interesante que el profesor nos pudiese explicar si el prevencionista de riesgos tiene alguna responsabilidad en este hecho, si en este caso es considerado accidente de trayecto o de otro tipo
Saludos
Queridos compañeros encontre este video en internet me gustaria que pudiesen verlo, dar a conocer su punto de vista y tambien seria interesante que el profesor nos pudiese explicar si el prevencionista de riesgos tiene alguna responsabilidad en este hecho, si en este caso es considerado accidente de trayecto o de otro tipo
Saludos
martes, 13 de noviembre de 2012
CAMBIO DE ACTITUD PREVENTIVA
José Ignacio Piñar Montalván
¿Es posible modificar los
comportamientos preventivos en los trabajadores?
Sería un error pensar que un
trabajador por el simple hecho de recibir una adecuada formación teórico y
práctica adecuada en función al puesto de trabajo de desempeña en una
organización, sea condición suficiente para conseguir una idónea actitud que
derive en conductas seguras y por tanto en una reducción de los índices de
siniestralidad laboral.
La conducta que adopta un
trabajador está relacionada directamente con la forma que tiene una persona de
comportarse en diversos ámbitos de su vida cotidiana. Con esto quiero decir que
el término puede emplearse como sinónimo de comportamiento, ya que se refiere a
las acciones que desarrolla un sujeto frente a los estímulos que recibe y a los
vínculos que establece con su entorno.
Por esto, es decisivo incidir
cognitivamente en la persona, para aumentar las posibilidades de éxito en la
minimización de accidentes en nuestra organización, consiguiendo
posicionamientos más seguros frente a las situaciones de peligro y acercamiento
hacia el respeto y cumplimiento de las medias de seguridad y salud establecidas
en el Sistema de Prevención de la empresa.
Las acciones más importantes
que pueden contribuir a aumentar considerablemente la consolidación de cultura
preventiva en toda organización tienen su eje central en las aportaciones que
realiza la Alta Dirección de la empresa, su implicación debe de servir como
ejemplo para conseguir un calado importante entre todos los trabajadores.
Cuando la dirección está
concienciada y los trabajadores perciben este compromiso por la seguridad,
resulta viable emprender estrategias para fomentar la cultura preventiva entre
estos, y con ello poder actuar para conseguir la motivación en los aspectos
relacionados con la prevención, ya que el receptor estará más accesible para
que su conducta sea moldeada en base a los conocimientos recibidos y
percepciones recibidas en cuanto a la adecuada implantación de las normas de
seguridad y salud establecidas en el Sistema de Gestión de la Prevención de la
empresa.
Es indiscutible que cuando el
trabajador es consciente de que las responsabilidades de acciones resultantes
de la aplicación práctica de la prevención o la omisión de está, es compartida
entre él y la dirección, es más sencillo conseguir los objetivos deseados en
todo plan de prevención, ya que se produce una sinergia bidireccional que
ejerce un enriquecimiento importante del Sistema implantado.
Por lo tanto, los directivos,
mandos intermedios y personal designado en materia de prevención, deben de
tener una conducta ejemplar en materia de seguridad laboral, y que sus acciones
sirvan como modelo para que la estrategia que definamos para fomentar la
cultura preventiva, tenga como base una sólida estructura para empezar a
levantar los cimientos de nuestro Sistema de Gestión en búsqueda de la reducción
de accidentes y por tanto a potenciar positivamente el clima laboral.
Desde los servicios de
prevención son diversas la técnicas cognitivas que podremos emplear para tratar
incidir positivamente en la mejora y modificación de la conducta de un trabajador,
entre ellas;
- Propaganda, trípticos, píldoras informativas
- Tiene que contener
información específica, clara y positivista.
- Manuales de procedimientos, fichas de seguridad, protocolos, etc.
- Deben de ser
específicos, adaptados a la normativa actual y que sirvan de consulta
para todos los trabajadores con independencia a su experiencia. Tienen
que contener instrucciones claras y sencillas que eviten confusiones y
por tanto no consigamos que su aplicación de cómo resultado el efecto
contrario al deseado. No olvidemos que son de carácter obligatorio.
- Pictogramas / Señales y carteles informativos.
- Tenemos que tener claro
que son buenos, pero son simplemente recordatorios de riesgos que no han
podido ser eliminados.
- Divulgación de consejos prácticos.
- Debemos de
personalizarlos, causarán sin lugar a duda, un buen efecto entre los
trabajadores.
- Incentivos del reconocimiento.
- Es importante resaltar
las buenas conductas preventivas de los trabajadores. Por ejemplo,
resaltar en público el interés de una persona por la cultura preventiva,
y darle las gracias por contribuir en la creación de un escenario seguro,
esto sin lugar a dudas es una gratificación moral importante para
cualquier trabajador, y hará que continúe en la misma línea.
- El sistema tiene que actuar con autoridad en los casos en los que
sea necesario pero midiendo las acciones, ya que de actuar de un modo
demasiado coercitivo pueden lesionar gravemente el clima laboral y
producir un retroceso importante en nuestro proyecto preventivo.
- Asignar responsabilidad al personal designado en prevención, con el
fin de hacerles participes de la estructura organizativa del plan de
prevención, resaltando su función y contribución en la política de
seguridad y salud de la organización.
domingo, 28 de octubre de 2012
ACCIDENTABILIDAD EN CHINA
Los accidentes de trabajo en China causaron 45.409
muertes en los tres primeros trimestres de 2012, lo que significa un descenso
anual de 15.3 por ciento anual, informó hoy el organismo de seguridad en el
trabajo del país.
Los accidentes de trabajo en China causaron 45.409
muertes en los tres primeros trimestres de 2012, lo que significa un descenso
anual de 15.3 por ciento anual, informó hoy el organismo de seguridad en el
trabajo del país.
Un total de 210.797 accidentes ocurrió de enero a
septiembre, con una disminución de 21,3 por ciento anual, de acuerdo con
información dada a conocer en una conferencia nacional sobre seguridad en el
trabajo.
Fu Jianhua, jefe de la Administración Estatal de
Seguridad en Minas de Carbón, indicó que en las minas del país murieron 1.146
personas y se registraron 650 accidentes en lo que va de este año.
Los decesos causados por operaciones ilegales
representaron 46,5 por ciento del número total de muertes accidentales, dijo
Fu.
El jefe de la Administración Estatal de Seguridad en el
Trabajo, Yang Dongliang, subrayó en la conferencia la importancia de la
seguridad en minas de carbón y añadió que la administración enviará grupos
supervisores a 20 importantes distritos para iniciar revisiones específicas.
Las minas en China están entre las que se registran más
muertes en el mundo, porque ocurren accidentes fatales frecuentes debido a la
falta de regulaciones de seguridad y de conciencia sobre el tema.
Las autoridades pretenden cerrar este año 625 minas
pequeñas.
domingo, 7 de octubre de 2012
Prevención y Seguridad.
Crisis
(Samuel Chávez Donoso)
Es
tradicional que en las empresas las palabras prevención y seguridad todavía se
usen como sinónimos. Y, por lo mismo, es frecuente encontrarse con que se
refieren a Programas de Seguridad o Programas de Prevención, indistintamente.
¿Es
éste el caso de su empresa?
Desde
luego que prevención y seguridad están muy relacionadas, están muy ligadas
entre sí, tienen mucho que ver entre ellas, pero... ¡no son lo mismo! Surge,
por lo tanto, la
necesidad
de diferenciar estos dos conceptos.
Pero...
¿Cuál es la diferencia?
Una
primera diferencia, básica y fundamental, nos hace entender que “Prevención es
lo que se hace”, mientras que “Seguridad es lo que se logra”.
Es
decir, nosotros no hacemos seguridad en las empresas; lo que hacemos es
prevención y, dependiendo de lo que hagamos en materia de prevención,
lograremos un determinado
grado o
nivel de seguridad. ¿Le parece razonable?
Esta
relación la entenderemos mejor si recordamos que la seguridad es: “un estado,
en que el nivel de riesgos existentes se considera aceptable”; o bien, “un
estado en que los
riesgos
existentes están bajo control”. Así sea que se trate de seguridad para las
personas, para los bienes, para los procesos, para los ambientes de trabajo o
para la misión de la empresa. ¿Y cómo se logra ello? A través de la prevención.
Prevención y Calidad
Pero
prevención es un concepto y un valor que trasciende los límites del tradicional
campo de acción de la Seguridad.
Sólo
a modo de ejemplo, quisiera recordarle que los principales tratadistas del tema
de la calidad, afirman sin reservas que “el principio fundamental de la
Calidad… ¡es la
Prevención!”.
Así se desprende, por lo demás, de la literatura de Deming, Juran, Ishikawa,
Imai, etc. Y, tanto es así, que el afamado especialista a nivel mundial Philip
Crosby, destaca a la Prevención como uno de Los Cuatro Principios Absolutos de
la Calidad.
Y
ello es fácil de entender y de aceptar cuando reconocemos que el mero avance
desde el control de calidad (post-proceso) a un énfasis en el aseguramiento de
la calidad (in-proceso), hizo indispensable incorporar un enfoque preventivo en
el proceso para, precisamente, asegurar la calidad.
Más
indispensable aún es la prevención cuando lo que se pretende o dice pretender
en muchas empresas es lo que se ha dado en denominar calidad total.
Quiero
aprovechar aquí de destacar dos afirmaciones de Philip Crosby, que me parecen
de suma importancia.
Cuando
le preguntaron “¿Cuál considera que es el pensamiento más importante de la
filosofía que usted sustenta sobre la calidad?”, él respondió: “El pensamiento
que les
dará
mejores resultados es la prevención, porque
es ella la que permite causar un trabajo
libre de defectos”.
También
se le preguntó acerca de las diferencias entre su filosofía de la calidad y las
del Dr. Deming y de los demás gurúes de la calidad. Un tanto molesto, él
respondió: “No es posible que a personas con la experiencia que tenemos el Dr.
Deming, el Dr. Juran y yo, traten de colocarnos en cubículos con etiquetas
específicas como en un zoológico.
¡Todos
creemos que el problema de la calidad es responsabilidad de los directivos! ¡Y
todos creemos que la prevención es
la forma de resolverlo!”
sábado, 8 de septiembre de 2012
LA
MEJOR PREVENCION ES AQUELLA QUE FORMA PARTE INHERENTE DE LA CULTURA DE LA
EMPRESA
ALEJANDRO PRIETO HERRERO
Muchos
de nosotros al oír hablar de la prevención de riesgos laborales reaccionamos
con disgusto al recordar a un grupo de impertinentes que nos viene a recordar
como tenemos que realizar nuestras tareas diarias de la forma más segura
posible, “como si yo no lo supiera”, olvidando que la tarea de esa persona no
es otra que mejorar, proteger y asegurar la integridad y salud en nuestros
puestos de trabajo. Afortunadamente esa percepción está cambiando y cada vez
hay mayor conciencia en la necesidad de la prevención tanto por parte de las
empresas como por parte de los trabajadores.
En
mis más de diez años de experiencia he podido ver actitudes de todo tipo, desde
el empresario que solo quiere evitar la sanción hasta el que hace de la
seguridad de sus empleados una prioridad, desde el trabajador proactivo
preocupado por su seguridad y la de sus compañeros hasta el que protesta porque
las nuevas medidas de protección le impiden hacer su tarea como siempre la ha
hecho, incapaz de comprender que el objetivo fundamental es su propia
protección.
Cuando
acudo a ver a muchos clientes les suelo contar la experiencia vivida en una
importante empresa española en donde estábamos adecuando una máquina de
carpintería, por su función una de las más peligrosas. Fuimos a poner una
protección que debido a la complejidad de la máquina no era fácil. Hicimos las
pruebas y comprobamos que no podíamos ponerla por lo que decidimos ir al taller
a modificarla e instalarla al día siguiente. Le estábamos comentando esta
incidencia al responsable de prevención de la empresa cuando se nos acerca un
operario que utiliza a diario esa máquina a preguntar para qué sirve esa
protección, cuestionando su utilidad, pues según él los accidentes se producen
porque no se sabe utilizar la máquina. Tras un breve intercambio de opiniones
nos retiramos a nuestro taller a hacer los trabajos que teníamos pendientes.
Al
día siguiente volvimos a la empresa a instalar las protecciones que habíamos
adaptado en nuestro taller, preguntamos por el operario que manejaba la máquina
y que al día anterior había cuestionado la eficacia de las protecciones y nos
dicen que había sufrido un accidente en esa misma máquina que él tan bien
conocía y para la que no eran necesarias las protecciones de seguridad. Nos
quedamos perplejos y disgustados, lamentando que no hubiésemos podido poner esa
protección el día antes y que hubiese evitado ese accidente. Aun así y después
de lo ocurrido se nos acerca un compañero del operario accidentado cuestionando
nuevamente la eficacia de las protecciones que estamos instalando, que son un
gasto innecesario y que por la naturaleza de la fábrica el que haya un
accidente de vez en cuando es normal. Le recordamos lo ocurrido con su
compañero y él nos cuenta todos los accidentes que ha sufrido a lo largo de su
vida, que eran muchos, cómo si estos formasen parte del trabajo y que la causa
principal se debe a distracciones y que son inevitables. Atónitos ante lo que
estábamos escuchando terminamos el trabajo y nos marchamos.
Así
pues, regresamos a esa empresa al año siguiente y coincidimos con el trabajador
accidentado, afortunadamente ya recuperado. Hablamos con él y nos reconoció la
peligrosidad de su trabajo y que si hubiese estado la protección que pusimos el
día después de su accidente este nunca se hubiese producido. Era sorprendente
el cambio experimentado en la actitud del trabajador siendo el primero en
respetar todas las normas de seguridad de la empresa e instar a sus compañeros
al cumplimiento de las mismas. Es una pena que este cambio fuese consecuencia
de un accidente, pero como muchas veces ocurre no es hasta que ocurre alguna
tragedia que no nos concienciemos de la imprevisibilidad de un accidente, de
las tareas inherentes a nuestro trabajo y el peligro que este conlleva, siendo
la observancia de las normas de seguridad la única manera de minimizarlos.
Podría
seguir contando un sin fin de anécdotas recogidas en todos estos años de desempeño
profesional, pero no es mi intención aburrir a la audiencia extendiéndome
innecesariamente. Solo terminar haciendo una pequeña reflexión a modo de
conclusión a lo descrito anteriormente y es que la mejor prevención es aquella
que forma parte inherente a la cultura de la empresa. Esto que es tan fácil de
decir y tan obvio es en realidad lo más difícil, pues implica cambiar la
cultura de empresa y sus costumbres en muchos casos fuertemente arraigada entre
los directivos y los trabajadores resultando muchas veces una tarea de titanes.
Sólo con un equipo preparado, motivado y experimentado es posible. Por último y
cómo reflexión final, animarlos a todos en perseverar en la mejora de la
seguridad laboral y recordar que la mejor recompensa es volver a casa después
de una jornada de trabajo es en el mismo estado en que salimos de ella.
martes, 28 de agosto de 2012
LA ACTITUD
PREVENTIVA
La actitud personal de cada individuo frente a la prevención de riesgos
es decisiva y sólo conociendo bien cada riesgo, comprendiendo a fondo la medida
de prevención que corresponde y asumiendo su parte de responsabilidad
preventiva en la organización, se consigue un comportamiento adecuado y unos
resultados tangibles. En esta ficha se analizan los factores que pueden
influir, principalmente, en la actitud preventiva de los trabajadores, lo que
probablemente conduce a tener que abordar problemas ocultos de organización o
de responsabilidad en el seno de la empresa.
Obstáculos para un comportamiento
seguro
El ser humano siempre está ocupado en
mantener su equilibrio interior, ya que las contradicciones entre distintas
informaciones o entre lo que piensa y lo que hace le generan una tensión
interna.
Dependiendo de la intensidad y de la
situación, este deseo de ausencia de contradicción interna puede ser un
motivador, pero también un freno a los cambios. La contradicción existente en
el ámbito de la seguridad entre la idea de que “nadie quiere ser víctima de un
accidente” y el “frecuente comportamiento arriesgado en el trabajo” se debe
analizar con detalle y reflexionar sobre los obstáculos que evitan vencer esta
contradicción:
Obstáculo 1. El trabajador puede tener
una idea de falsa seguridad
Es necesario sentirse amenazado para
que surja el sentimiento de inseguridad y, en general, lo primero no ocurre o
se ve lejano, llevando a una falsa seguridad.
Obstáculo 2. El trabajador conoce el riesgo,
pero piensa que no puede hacer nada
Es necesario convencer de poder actuar
contra el riesgo y persuadir de poner en marcha de forma constante una
determinada medida de seguridad. De lo contrario, el trabajador minimiza el
peligro para reducir el malestar que le genera conocer el mismo sin
concienciarse de la solución.
Obstáculo 3. Un método seguro de
trabajo entra en conflicto, a menudo, con otras necesidades
En general, no se experimenta sólo la
necesidad de mantenerse indemne y en buena salud, sino que también se quieren
obtener otras fuentes de satisfacción como: cumplir con el trabajo, ser
valorado por colegas y superiores, sentirse bien en su entorno, tener buena
imagen, etc. Antes de actuar se valoran, en general, las consecuencias posibles
y se elige la actitud que proporciona más efectos positivos que negativos. En
este momento, otras necesidades pesan quizás más sobre la decisión que una
actitud de acuerdo a la prevención, ya que los accidentes son acontecimientos
raros y, en consecuencia, se piensa que es improbable que sucedan.
Obstáculo 4. La experiencia, a
veces, conduce a una pista falsa
Las buenas y malas experiencias
influyen en el comportamiento humano. Formas de comportamiento que han sido
ventajosas una vez se repetirán en situaciones similares. Con el tiempo se
transforman en hábitos. En caso de fracaso pasa lo contrario: situaciones y
formas de comportamiento que han presentado inconvenientes se evitarán en el
futuro. En materia de seguridad en el trabajo no se puede uno fiar apenas de
este proceso natural de aprendizaje: por regla general aprovechamos muy poco
las ventajas de un modo de trabajo seguro pues, en general, no pasa nada.
Contrariamente, a menudo genera inconvenientes y son ligados a gastos
suplementarios y limitaciones personales. En la mayoría de los casos no hay
daño en un comportamiento contrario a la seguridad, pero es muy posible que,
por otro lado, haga ganar tiempo.
¿Cómo reconocer dónde se bloquea
la acción preventiva?
Es primordial reconocer dónde
existe el bloqueo de la acción preventiva, conociendo ya los obstáculos
existentes. Si se descubre lo que induce a una persona o a un grupo de personas
a comportarse de forma opuesta a la seguridad en una situación determinada, se
pueden aplicar las medidas que convienen en ese punto preciso.
Sólo el diálogo con las personas
afectadas indicará lo que les motiva a hacer o no hacer alguna cosa,
escuchándolas con atención y dando pruebas de comprensión sobre sus reflexiones
y necesidades personales. Los trabajadores deben darse cuenta de que se les
toma en serio, que la empresa adopta un comportamiento coherente y que se trata
de su propia seguridad y de la de los demás.
Fuente : INSHT (España)
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